La Combi

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Amor sobre ruedas

Una simpática VW modelo 86 y un soñador que acciona, porque es necesario imaginar las utopías y luego hay que concretarlas. Menuda tarea y más en solitario. Cristian Balestro es de película pero no es una ficción. Puede ser el abuelo que maneja el tractor en Una Historia Sencilla de David Lynch o el pequeño Salvatore de Cinema Paradiso. Es protagonista de una road movie que kilómetro a kilómetro modifica momentos, genera risas, promueve aplausos, logra conmover. Y lo hace a través del cine.

Cristian dejó la zona de confort, se encargaba de las Ventas de una empresa familiar y se embarcó en una tarea que pudo haber escrito el genial Gabo: llevar magia a dónde no la hubiera. Balestro   observó la necesidad de acercar cultura a lugares y espacios donde carecían de ella. Luego le puso ruedas al asunto creando el proyecto La Combi que tiene como finalidad la exhibición gratuita de películas en proyección con formato Cine en localidades que no cuentan con salas y en espacios no convencionales (escuelas, hospitales, centros culturales, geriátricos, centros vecinales, clubes de barrio, centros penitenciarios, etc).

A la combi –que también hace las veces de hogar- le agregó el equipamiento técnico: proyector, pantalla montable, parlantes, etc y listo, a la ruta. Se largó a la aventura de manera relajada, salió  buscando un desvío, la idea era conocer una localidad y cotejar la posibilidad de una proyección charlando con los habitantes. Su sueño se puso en marcha y lógicamente debió aportar lo más preciado: el tiempo. Su objetivo general es promover, mediante una solución itinerante, la diversidad cultural y el fortalecimiento de la identidad a partir de la difusión de audiovisuales. En lugar de contemplar de manera indiferente la exclusión de muchas poblaciones a salas de cine, optó  por la búsqueda de sensibilizar, difundir y generar redes. Es así como construyó puentes y, a través del boca en boca virtual, va agregando lugares a su primer objetivo que es recorrer la provincia de Córdoba de forma completa. Hoy Cristian posee una agenda muy atestada de lugares y debe ocuparse de todo. Es decir, desde la mecánica de la combi que es una belleza pero tiene sus abriles hasta la coordinación de las proyecciones, logística de viajes, los requerimientos de cada colegio, las redes sociales, etc. Sin embargo, nada detiene el cine en cuatro ruedas que propone este entrañable soñador.

Con el objetivo de que la tecnología sea una herramienta que mejore la vida de las personas, Motorola contribuyó con equipos de tecnología y smartphones moto z3 Play con el moto mod Insta-Share Projector, que permite realizar proyecciones de alta calidad en casi cualquier lugar. Y Lenovo sumó una computadora, IdeaPad S145, para que puedan seguir llevando el cine a los rincones más recónditos. “En algunos lugares, nuestra preocupación era no contar con energía eléctrica con la cual proyectar, o encontrar el lugar justo para hacerla. Con el aporte de Motorola ya no nos preocupamos por estas barreras o limitaciones”, comenta Cristian. Además, también se entregaron otros moto mods para producir contenidos (imágenes y videos) documentando el itinerario recorrido por el Cine Móvil.

¿Cómo surgió el proyecto tan celebrado de la Combi? ¿Cuál fue el disparador?

El proyecto surgió con las ganas de viajar por el país, compramos la combi hace más de dos años, y simultáneamente al arreglo y puesta a punto de la mecánica y el interior de la misma, fuimos pensando en poder realizar un Proyecto Social que nos permitiera realizar una acción social y solidaria. Viendo que la tendencia actual es la centralización de las salas de cine en cabeceras departamentales o grandes ciudades, entendimos que muchas poblaciones quedan excluidas de poder disfrutar de la maravilla del tercer arte.

En los últimos años cerraron cines a mansalva, y los más afectados fueron los pueblos del interior, ¿Qué provoca llevar cultura y entretenimiento a lugares donde se ha perdido?

Cada accionar en escuelas rurales y en poblaciones donde no hay salas de cine, es una experiencia que llena el alma, en escuelas rurales, hogares de ancianos, poder sentir en carne propia las muestras de agradecimiento a vivir la experiencia de compartir una película en formato cine es realmente gratificante.

¿Por qué te dedicaste a realizar esta acción solidaria? Algo por el otro sin pedir nada a cambio, una rareza al menos en Argentina…

Entendemos que nuestras ganas de recorrer nuestro país realizando un aporte a estar un poco mejor como sociedad, no es algo muy común. Dejar nuestros trabajos, la comodidad de los hogares, para poder desarrollar este accionar solidario es cuestionado por muchas personas, sencillamente al ver la cara de asombro de los niños que de un aparato salga la imagen o el abrazo de nuestros abuelos al rememorar cuando en sus años de juventud tuvieron posibilidad de ir al cine, nos indica que hemos tomado una buena decisión. Ojala nuestro accionar pueda generar una conciencia de solidaridad. Para cambiar al mundo hay que animarse a amar.

¿Cómo fueron los primeros pasos y que obstáculos, calculo el económico, hubo que sortear?

Al ser un proyecto totalmente autogestionado contamos con necesidades a cubrir. Desde el arreglo de detalles mecánicos de la Combi (que nos traslada y es nuestro hogar) hasta gastos del desarrollo de logística. Nuestra intención es poder llegar con el cine a mas poblaciones, a quien le interese colaborar con nuestro accionar los invitamos a que nos ubiquen en las redes sociales como La Combi OnLine

Con estos años se crisis, ¿En algún momento tambaleó?

Constantemente (se ríe) pero confiamos que el sol sale para todos y mientras podamos cubrir los gastos de nafta y peajes no nos para nadie.

…Cada accionar en escuelas rurales y en poblaciones donde no hay salas de cine, es una experiencia que llena el alma…

¿Cuáles son las devoluciones que más recibís de un público que sabemos es bien heterogéneo?

Cada accionar es una experiencia grata, desde una escuela rural, un jardín de infantes, un geriátrico hasta la plaza misma del barrio. Desde la primer instancia del contacto en el cual nos invitan a acercarnos a la localidad siempre recibimos un trato amigable, luego de la película es muy sensibilizador los abrazos y muestras de afecto.

Con tantos viajes, habrá funciones que han sido inolvidables, pero ¿Cuáles son las que vienen a la memoria?

Cada película tiene su anécdota, cada salida a la ruta en la combi tiene su anécdota -muchas veces nos fastidia que sean tantas anécdotas las de andar en una combi modelo 86- personalmente recuerdo el “chape” de abuelitas en un geriátrico, agradeciendo que luego de la película pudimos pasar videos musicales recordando sus buenos años mozos. Y se vio en el hogar de ancianos como los bastones se revoleaban cual pogo de adolescentes.

Este año, se pintó la combi y arrancaron nuevos viajes, ¿Qué balance hacés de los últimos meses?

Cabe recalcar que hemos recorrido zonas rurales y serranas de la Provincia de Córdoba, y de acuerdo a nuestros registros el 75 % de las personas que asistieron a una proyección formato cine dentro de nuestro accionar no habían ido nunca al cine o no habían ido en los últimos años. Nuestro balance personal es favorable, lamentando la situación que vivimos como sociedad.

¿A qué lugares se apunta y cuál es el criterio de selección?

En esta primera instancia queremos cubrir en la totalidad la Provincia de Córdoba para luego poder recorrer las 23 provincias argentinas. Publicamos en nuestras redes sociales la ruta y aquellos interesados que pasemos por su localidad simplemente nos contactan para coordinar un día y horario.

¿Qué películas son las más pedidas?

Las películas son variadas, “Esperando la Carroza” es una película muy pedida en los geriátricos. La elección la realiza la institución o persona que nos convoca, se les envía un catálogo con películas que disponemos.

¿Por dónde serán las próximas funciones y cuáles son los próximos objetivos del proyecto?

Actualmente nos encontramos recorriendo el Valle de Calamuchita (Córdoba) y los objetivos del proyecto es poder llegar a más personas que se encuentran (por distancia, razones económicas, movilidad) excluidas de poder acercarse a una sala de cine.

¿Y los sueños? ¿Hacerlo internacional?

Pues si nuestro accionar despierta la conciencia solidaria a otras personas enhorabuena. Como te comentaba antes, para cambiar al mundo hay que animarse a amar.