El café del verano: Cold Brew

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Amantes del café tenemos la solución para combatir las altas temperaturas con su bebida preferida, les vamos a enseñar cómo preparar un delicioso Cold Brew en la comodidad de su hogar.

El Cold Brew es un proceso de preparación de café en frío, en el cual en ningún momento se aumenta la temperatura para hacer la infusión. No estamos en presencia de un café caliente tradicional para luego enfriarlo, estamos hablando de hacer el café en frío desde un principio. A continuación te explicamos cómo prepararlo:

El primer paso es moler el café, procura que la molienda sea gruesa, parecido al de prensa francesa para extraer todos sus aromas.

En el caso de usar una cafetera con filtro de papel, coloca el papel de filtro con el café dentro de la cafetera y añade lentamente 1 litro de agua a temperatura ambiente. Si deseás una infusión con sabores más vivos dejá reposar la mezcla en la heladera para atenuar el proceso de oxidación. Si lo que querés es un sabor con notas más a chocolatadas dejá la mezcla reposando a temperatura ambiente. La clave es dejar reposar la mezcla durante al menos 12 horas.

Coloca el cubo de infusionado sobre un decantador para extraer el café concentrado poco a poco al quitar el tapón de goma. Esto puede tardar hasta 45 minutos según la cantidad de agua utilizada.

El café resultante va a estar concentrado por lo que tendrás que diluirlo con agua o leche en una proporción de 1:1 o 1:2, es decir, una parte de café concentrado por uno o dos partes de agua o leche según el gusto de cada uno.

Lo recomendable es conservar el café concentrado en la heladera de dos a tres semanas como máximo. Si preferís guardarlo diluido te durará una semana.