Los 4 del Suquía: En Romance

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Por estos días estrenan nuevo disco: “Eso que llaman amor” y se alistan para presentarlo en escenarios diversos. Esta vertiente de la formación que hizo historia en el folclore continúa la huella dejada por los grandes maestros. Los actuales integrantes del conjunto son Héctor Omar Maza, Daniel Celiz, Gustavo Barroso y Germán Rojas, un cuarteto de artistas de gran trayectoria que desde hace un par de años recogieron el guante del legado de sus parientes y decidieron continuar el camino que fundaron del mítico grupo de hace casi 60 años. El desafío de llevar con orgullo, profesionalismo y experiencia un repertorio de grandes éxitos y composiciones propias desde Córdoba al mundo y a otras generaciones.

Por estos días estrenan nuevo disco: “Eso que llaman amor” y se alistan para presentarlo en escenarios diversos. Esta vertiente de la formación que hizo historia en el folclore continúa la huella dejada por los grandes maestros. Los actuales integrantes del conjunto son Héctor Omar Maza, Daniel Celiz, Gustavo Barroso y Germán Rojas, un cuarteto de artistas de gran trayectoria que desde hace un par de años recogieron el guante del legado de sus parientes y decidieron continuar el camino que fundaron del mítico grupo de hace casi 60 años. El desafío de llevar con orgullo, profesionalismo y experiencia un repertorio de grandes éxitos y composiciones propias desde Córdoba al mundo y a otras generaciones.
Los del Suquía inicialmente se llamaron Las Voces del Uritorco y se caracterizó por su música y letras relacionadas con La Docta. En sus comienzos fueron cuatro amigos del barrio de San Vicente de la Ciudad de Córdoba que se juntaban a pulir un estilo: Ramón “Cacho” Iriarte, Hugo “el Gallo” Cuello, Hugo Iriarte y Rubén Durán. En 1969, fallece Hugo Iriarte y el grupo se rearma: Ramón “Cacho” Iriarte, Hugo Cuello, Marcelo Quintero y Alfonso Héctor Vázquez, algo así como la formación base que graba casi todos los discos editados. Con la llegada de la democracia sacan su último long play: “Los hijos de Córdoba” y tocan así durante casi una década más. En el 2004, ya con Iriarte como único miembro original, mueven las piezas y suman a sus hijos. Las canciones que más se recuerdan son De Alberdi, Canción para una mentira (su primer gran éxito), A Jardín Florido, Córdoba de antaño, Sabor almendra, Y va pasando la vida y Jazmín de luna, entre otras.
Con RANDOM hablamos con Gustavo Barroso, un histórico integrante e intérprete del grupo por casi 30 años, que tocó en diferentes países del mundo; y con Daniel Celiz, sobrino del gran Hugo “el Gallo” Cuello.


¿Cómo ha sido el proceso que hoy los encuentra consolidados tras la partida de Diego?


Gustavo: El proceso de haber dejado el antiguo Grupo después de haberlo integrado tantos años fue -para mí- muy duro, pero a su vez también muy positivo porque nos permitió también abrirnos musicalmente a otros ritmos latinos y seguir creciendo.
Daniel: Consolidados estamos por el sólo hecho de que hemos coincidido con las ideas personales y musicales. No fue un inconveniente la falta de nuestro compañero porque teníamos una idea distinta musical que la hemos plasmado, tanto en el primer disco como en el segundo. La formación está muy sólida y confiada en el futuro.


Con Héctor han tocado juntos mucho tiempo pero ¿Cómo ha sido amalgamar al talento de Germán? ¿Qué sienten que aportan cada uno?


Daniel: Sí, el hecho de haber compartido mucho tiempo juntos, Gustavo, Omar y yo, hemos consolidado el trío de voces que acompaña a la primera voz que es Germán. Que al momento de incorporarse no tuvo problemas de adaptación porque es un gran músico. Y juntos nos sentimos bien acoplados musicalmente y en las ideas. Ha sido una formación y elección bastante acertada.
Gustavo: Hemos amalgamado el talento de Germán y también su fuerza y energía (sonríe) como joven que es y nos sigue dando un empuje especial con la responsabilidad que tiene, de llevar la primera voz del grupo. Y nosotros apoyándolo con nuestra experiencia de tantos años transitando este camino.


No debe haber sido fácil para cada uno ingresar a la formación teniendo en cuenta el peso y la fama del histórico grupo, ¿Cómo fueron las primeras actuaciones?


Gustavo: Uh, yo voy a contar de mi ingreso hace 30 años y ahí recuerdo de las primeras actuaciones mucha presión y adrenalina donde pesaba la camiseta (risas) pero hermoso, siempre representando a Córdoba y te imaginás al lado en ese momento de Cacho Iriarte, Héctor Hugo Cuello y Domingo Albornoz, mis compañeros en Los del Suquía, muy grosos.
Daniel: En mi caso, volviendo para acá en el tiempo, personalmente no me costó dejar la otra formación porque no veía una evolución musical como yo quería. No me costó mucho, no fue mucho tiempo que me llevó tomar la decisión. Los primeros shows fueron bastante satisfactorios a pesar que Germán era joven. Debutamos en Uruguay. Y con el paso del tiempo se afianzó totalmente.


¿Costó para la mayoría ganarse el lugar y dejar el lógico mote de “hijo de” o “pariente de”?


Daniel: En realidad creo que nos costó un poco dejar la piel de Los del Suquía porque además de ser el sobrino del fundador el “Gallo” Cuello, en realidad éramos tres Los del Suquía, y prontamente nos adaptamos y consolidamos en la idea que era otra formación, otra marca y con otras ideas musicales. Costó el duelo de no estar más y comenzar con esta que nos está dando mucho fruto, así que estamos muy felices.
Gustavo: Siempre cuesta un poquito ganarse el lugar con la gente pero, como siempre digo, somos elegidos de Dios por cantar y entregarse y es maravilloso dejar atrás ese mote de ser “el hijo de o amigo de”.


Su primer disco “Conociéndonos” sigue la tradición con chacareras, taquiraris y saya pero también dan lugar a los boleros y valses, ¿Cómo armaron el repertorio actual?


Gustavo: Hoy en día hay una diversidad de público terrible y hay que tener cuidado a la hora de elegir canciones que lleguen a la gente, pero tratamos de seguir el perfil que el grupo siempre tuvo y seguir sumando con ritmos nuevos latinoamericanos que aporten.
Daniel: En ese primer disco hubo una chacarera y zambas, en este que presentamos ahora ya no hay chacarera. Nosotros evaluamos el público pero tomamos decisiones de fusionar la música, de la idea musical de cada uno y llevar un estilo al grupo, más allá de que hacemos folclore, pero la idea es transportar al grupo en la parte melódica rítmica, como marea o de guajira como el tema “Eso que llaman amor”, ese es el estilo que pensamos seguir.


Ese estilo está en sintonía con lo romántico que proponen otros exponentes del género, ¿El amor atrapó definitivamente a los folkloristas?


Gustavo: Sí, ahora los folkloristas le cantamos mucho al amor (sonríe) y es lo más hermoso que nos ha pasado porque qué mejor expresión a través de una canción romántica que cantarle a la vida, al amor, a la mujer, lo más bello creado por Dios.
Daniel: No pensamos mucho en los otros grupos, la idea central de la formación anterior se basó mucho en lo romántico, es como una extensión del romanticismo, nos consideramos un grupo romántico pero ya evolucionado a nivel de arreglos y letras más modernas. Nosotros nos consideramos dentro del rubro folclórico un grupo tradicional romántico y en eso estamos trabajando actualmente.


Así como los fundadores tenían canciones bien cordobesas como Jardín Florido, ustedes en su primer disco incluyeron la bonita Plaza Colón, ¿Qué se siente al cantar letras muy visuales que identifican tanto a los cordobeses?


Daniel: Siento personalmente, y que sentimos Los 4 del Suquía, es la historia representada en la canción, uno lo canta imaginando el pasado, las generaciones pasadas, las historias en plaza Colón, de alumnos, de amores, de encuentros. Es muy satisfactorio, además de que es un lugar muy emblemático de la ciudad y lo representamos como representamos también a Córdoba.


Los del Suquía tuvieron su auge en una época dorada del folklore que también lo era en Córdoba por la afluencia universitaria de músicos de otras partes, ¿Cuánto aportó a la cultura esos momentos donde el país vivía una dictadura?


Gustavo: Se aportó muchísimo y en una época muy dura de nuestro país, cómo también lo es hoy, sólo cambia la época.
Daniel: Los del Suquía simplemente cantaban al amor, a Córdoba, a Argentina, a personajes como Jardín Florido, como el violín de Robertito, el álbum de mi abuela, como haciendo un paisaje cantado de lo que era la época de Los Mateos. Creo que aportó mucho a la cultura, también sostengo que se respetaba mucho más el folclore y la tradición. Fue muy positivo la parte de la entrega cultural de Los del Suquía en ese momento, que nosotros tratamos de imitar esas sólidas raíces para poder transitar el camino del folklore y mantenerlas.


¿Cuáles son sus canciones favoritas de la historia? ¿Y cuál es infaltable en cualquier show?


Daniel: Nosotros en particular no tenemos favoritas, en general solo una canción que es emblemática que si no la cantamos, es como si no hubiésemos pasado por el escenario. Más allá que somos ahora otra marca siempre cantamos “Canción para una mentira”, inclusive siempre se nos pide que la cantemos. Y la segunda es la canción que le pertenece a Mariano Pereyra y a Carlos Kantor: “Eso que llaman amor”, el mismo título de nuestro nuevo material.


Recién Gustavo decía crisis como la actual, ¿Cómo ven la escena donde la Cultura se sostiene cada vez con menos aportes?


Gustavo: Sí, la Cultura cada vez se sigue sosteniendo con menos aporte pero al menos los que estamos en el rubro del folklore no dejaremos que se muera, ni los viejos artistas ni los nuevos artistas que los hay y muchos.
Daniel: En realidad siempre este país estuvo en crisis, fueron muy pocos los momentos. Y la cultura se sostiene solamente por los artistas que no aflojan en cantar, en defender las raíces, en proyectos nuevos, con nuevas fusiones y nuevos cantantes. Habría que poner en escena un apoyo más sólido a los artistas nuevos para que lo foráneo no nos gane. El aporte cultural sería importante por parte de las autoridades para que nuevas formaciones puedan ejecutar y expresar musicalmente su estilo y, particularmente, los repertorios para defender nuestro folklore argentino.


¿Ahora a defender el nuevo disco?


Daniel: Sí, el próximo objetivo fuerte es apoyar este nuevo material titulado “Eso que llaman amor”. Eso sería lo principal, defender el disco en cada escenario y en cada momento que tengamos para difundirlo. Plasmar nuestro estilo con este disco para poder seguir transitando el camino de la música y ya pensando en un tercero. Por supuesto con la mejor expectativa de aceptación por parte del público.
Gustavo: Nuestros nuevos objetivos es seguir transitando esto que nos gusta y apasiona que es cantarle a la vida el amor y llegar más aún al público de Latinoamérica.-